abril 14, 2021

Alicia llevaba 6 años en aquella zona alejada de cualquier poblado, cuando el viejo maestro la había aceptado como su discipula, su mente hervia de expectativas y deseos, por fin habia encontrado un maestro, el mas antiguo de la zona habia decidido tomarla bajo su protección, era extraño, el nunca tomaba bajo su protección a ninugn hombre o mujer porque decía que podian interrumpir el ciclo de sus meditaciones, sin embargo con Alicia había hecho una excepción.

Lo encontró mientras se bañaba en el rio un día, lo había visto jugando con el agua del río como si fuese un niño pequeño, Alicia se había sentido encantada con el comportamiento tan simple del sabio, cuando el sabio, después de media hora habia decidido que su baño había terminado y salir del agua Alicia había hecho lo que sus modales dictaban, se había volteado dando la espalda a la desnudez del viejo sabio y no volteó hasta que fue el mismo maestro quien le habló -¿quién eres tú que me observaba mientras tomaba mi baño?- un escalofrio recorrió la espalda de Alicia -Mi nombre es Alicia, he andado mucho tiempo en busca de un maestro- el sabio se puso frente a ella, en su mirada podía adivinarse una mueca divertida -y ¿crees que yo te tomare como discipula? Debes haber escuchado en tu poblado que nunca he tomado un discipulo, ¿por qué habría de ser diferente mi decisión contigo?- Alicia lo sabía, pero su determinación siempre la había hecho romper paradigmas de ese tipo, inclusive cuando decidió tomar la vida de una hermitaña y su familia no habia estado de acuerdo su determinación no había caido, al contrario, estaba acostumbrada a hacer lo que ella deseaba sin importar el costo que pudiese tener, el anciano vió en los ojos de Alicia esa determinación y supo que por primera vez en tantos años debería tomar un discipulo, porque esa chica no estaría dispuesta a irse con un No por respuesta.

El primer año habia sido dificil para Alicia, el anciano parecía que mas que haber tomado un discipulo habia visto en Alicia una criada, o asi lo veia ella, se encargaba de todas las labores, de conseguir frutos para comer, de limpiar la pequeña choza en la que vivian, de mantener alejados a los demas animales, el anciano mientras tanto se dedicaba a meditar y a jugar con cuanto animal se dejaba ver, rara vez le dirigía la palabra a Alicia, y cuando lo hacía siempre era con preguntas para que Alicia resolviera las dudas que él tenía; después del segundo año con esta mecanica Alicia había empezado a pensar que bien podría ser ella la maestra de aquel viejo loco.

Una vez cada 6 meses el anciano se marchaba por tres meses, nunca había permitido a Alicia acompañarlo, ella tan sólo el primer año había intentado seguirlo, se había acostumbrado a los habitos excentricos del anciano, siempre desaparecía en la cuarta luna del año y no volvía sino hasta que hubiese pasado tres lunas mas, y cuando volvía Alicia podía ver que seguía siendo el mismo viejo excentrico.

Con el tiempo Alicia había llegado a decepcionarse de su maestro, todo parecía tan simple para él, inclusive mostraba egolatría y soberbia para con ella, en sus conversaciones mas que trascendentales el anciano se dedicaba a hacer mención a el tiempo que llevaba como sabio en aquella región y a como la gente en su mayoría lo consideraban un ser celestial, desapegado, aunque ella veía que la gente bien podría cambiar su perspectiva sobre él al verle como vivia y que su modo de vida no tenia nada de divino ni de especial.

Finalmente, al sexto año de haber estado con él Alicia habia caido en un estado neurotico, había reclamado al sabio quien la veía con extrañeza mientras ella hablaba sobre como ella esperaba que fuera su ejemplo a seguir y que tan decepcionada estaba de ver que tenía tantas manias y defectos un ser que se suponía a el mismo sabio; cuando Alicia hubo acabado de sus reclamos el anciano la vio con ojos tristes, en esos años Alicia había sido su unico contacto real con la gente del mundo “civilizado”, se sentó en flor de loto y cerró sus ojos, Alicia apenas podía evitar que las lagrimas salieran de sus ojos por el coraje al ver la reacción de su supuesto maestro, ni siquiera se había tomado la molestia de contradecir ninguna de sus acusaciones.

Por tres días y tres noches completas el anciano no se movio de su pocisión de meditación, Alicia habia llorado, habia rabiado, había maldicho el día en que conoció a aquel viejo que vivía tan diferente de como debería vivir un sabio, y finalmente se había sumido tambien en un silencio profundo mientras preparaba sus cosas para partir de aquel lugar; cuando Alicia tenía sus cosas listas para partir era el tercer día de meditación del anciano y cuando Alicia empezaba a caminar por el sendero una voz a sus espaldas la interrumpió en su caminar -Y tú que en el ceno de tu conciencia crees ser mejor que yo, dime ¿en que te basas para creerlo?- Alicia volteó a ver al anciano que se encontraba aún en pocisión de loto, pero con los ojos abiertos, de los labios de Alicia salieron todos los defectos que veía en el anciano, y porque ella creía que no podía ser un ejemplo a seguir, el maestro sonrió ante los reclamos y una vez mas abrió sus labios -Y dime, en tu pueblo adoran Dioses, dime ¿en las escrituras de qué Dios viene escrito que sus enviados fueran considerados ejemplos a seguir?, ¿no fue Jesús juzgado por sus semejantes por no compartir su forma de vida?, ¿no tuvo que perder el Buda su reino antes de poder alcanzar la Iluminación? Ninguno de ellos vivió nunca para cumplir las expectativas que otros tenian sobre ellos, de Jesús los Judios esperaban que fuera un Rey guerrero que los sacara de la condición en que vivian y los convirtiera en los amos, y de Buda se esperaba que reinara cuando su padre muriera y que su reino los expandiera hacia las cuatro orillas del mundo, pero ninguno de ellos vivió para cumplir las expectativas que sus congeneres tenían sobre ellos, fueron seres libres, seres iluminados que nada tenían que ver con aquellos que tenian expectativas en ellos, es por eso que fueron grandes, es por eso que ahora se les considera Dioses, porque no se detuvieron a ver que era lo que pensaban de ellos los demás, yo estoy muy lejos de alcanzar ese poder sobre mi mismo, y aún tus palabras me duelen como el cuero del latigo que golpeó a Jesús antes de su crusifixión, yo aún no logró desprenderme de la opinión de los demás, pero hace mucho que deje de buscar conscentir las expectativas de todos los que me rodeaban, por eso partí hacia este bosque, por eso decidí no tomar discipulos, y tu me lo has venido a recordar, que por ser considerado maestro debo ser considerado un ejemplo a seguir, y yo hoy te digo que no es así, en estos 6 años he tratado de mostrarte las cosas que a mi me han dado y me estan dando la libertad, yo no buscó que nadie me vea como maestro, yo no busco ser el ejemplo a seguir de nadie, pero tú te acercaste a mi con esa determinación y decidí arroparte en mi hogar y en mis ideas, no como tu maestro o como tu ejemplo a seguir, sino como una humilde guía para mostrarte las herramientas que te pudiesen servir para alcanzar la libertad, esa es la unica enseñanza que puedo y que deseo darte, no vivo como la sociedad quisiera, y aún así soy feliz, y sin embargo tu buscas vivir y que toda la sociedad te reconozca como un ejemplo a seguir, como alguien con una vida perfecta y yo puedo ver tanta tristeza en tus ojos y en tu alma, porque te has llenado de tantas expectativas que cumplir que ni siquiera puedes permitirte ver y complacer tu verdader ser y disfrutar de cada momento que te da la vida, sea de alegría o de desconsuelo, yo si me permito hacerlo y disfrutar cada momento de dolor y de alegría me hacen estar en paz conmigo mismo y con lo que me rodea, hoy decides marcharte y no te voy a detener si es lo que supones, no me interesa un discipulo, nunca lo ha hecho, tan sólo espero que algun día una de las semillas que en estos 6 años cayeron en tu mente brote y germine para dar a luz una planta de libertad por la que puedas escalar hacia tu libertad, que no tiene porque ser el mismo concepto que el mio de ella…

Dicho esto el maestro nuevamente cerró sus ojos, dejando a Alicia parada en mitad del sendero decidiendo su destino, a su alrededor el bosque se levantaba imponente y trataba de en su inmensidad llenar su alma de paz…

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