abril 13, 2021

29 de diciembre 2016

Acabó el 2016 y a un día de terminar el año y comenzar el 2017 es buen momento para empezar a pensar en metas,  no antes cuando la mercadotecnia nos llena de melancolía sino con el nuevo año encima,  cuando la mercadotecnia nos llena de esperanza.

Recuerdo hace años, cuando el Internet apenas comenzaba y no existía la banda ancha,  esa época cuando si descolgados el teléfono se cortaba el Internet y para bajar una canción podías tardar 3 días en lograrlo.  En esa época,  el día último del año era mi día favorito,  siempre me ha gustado hacer lo más productivo posible mi tiempo,  y en esa época yo no salía el día último, o si salía no dormía,  por qué? Porque mientras otros festejaban el año nuevo yo descargaba libros,  videos y todo aquellos que usaría en los siguientes meses para divertirme con mis amigos y solo, aprovechaba que en ese día la gente no se conectaba en la noche y eso hacia que el Internet fuera realmente rápido, para los estándares de esos años.

Así siempre he visto los fines de año,  como una oportunidad para prepara el camino a lo mejor del siguiente año y  hoy que se acaba este año no es la excepción,  con la re-apertura de las consultas privadas,  mi libro ya publicado,  en proyecto un libro-taller,  y planes con mi familia este 2017 pinta para ser un gran año,  un año para recordar.

Es mitad de ciclo para mi,  aunque no suelo hacer propósitos de año nuevo como tal,  creo que es una buena época para analizar lo positivo y pensar en cómo potencializarlo.

Me gusta pensar que no soy el único loco que utiliza estos días para pensar y proyectar más allá de ir al gimnasio o dejar de fumar,  para proyectar y aterrizar como fortalecer las metas concretas. . .  pero quien sabe,  al final lo que hagan los demás es su decisión,  yo hoy debo enfocarme en buscar la forma de disfrutar este 2017 llenando de experiencias y éxito mi vida y la de mis seres queridos…

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