abril 13, 2021

Bitácora del Coach es un espacio donde doy rienda suelta a mis pensamientos, donde hablo de todo aquello que estoy investigando, las conclusiones a las que he llegado, la forma en la que trabajo y las bases que me han ido haciendo mi particular modo de interpretar el mundo

Desde hace ya algunos años he ido reflexionando en el sentido y la organización de la mente, desde que empece a elaborar el trabajo que corresponde al Sistema de Creencias y fui profundizando en los Programas y SubProgramas mentales es algo que ha estado dando vueltas en mi cabeza y aunque es un tema que he tratado en algunos de mis entrenamientos nunca he puesto en papel (digital) toda esta información y reflexiones.

La Mente siempre ha sido definida como un sistema complejo igual a los más grandes descubrimientos y avances del hombre, primero como un objeto divino, que lo acercaba a los dioses; en la época industrial como una máquina de vapor y hoy día como una super computadora infinita.

Es curioso que busquemos siempre dotar de capacidades únicas y especiales a la mente, cómo algo que nos hace mejores que cualquier otra especie dentro de nuestro planeta, inclusive haciéndonos sentir «la máxima creación» pero, más allá de creencias religiosas e ínfulas de grandeza la mente no es un ente único dentro de nuestro organismo.

La mente es una parte de nosotros, un sistema encargado de nuestra supervivencia por medio de la interacción entre nuestro Sistema Nervioso Central y los diferentes lóbulos cerebrales, más que parecerse a una super computadora única es algo parecido a nuestro sistema digestivo, cuya función es tratar de sacar el máximo provecho de lo que comemos para mantenernos con vida.

Bueno, igual es nuestro Sistema Mental, y creo que sería sano para nosotros que lo viésemos de esa forma, como un Sistema, no como un ente que se diferencia del resto de nuestro cuerpo y nuestro organismo; el comenzar a verlo de esa manera tal vez nos quitaría un poco de soberbia de creernos por encima de otras criaturas de la naturaleza, y por otro lado nos permitiría entender que nuestro Sistema Mental tan sólo trabaja con lo que tiene para tratar de mantenernos vivos, no intenta que seamos felices o que alcancemos nuestro máximo potencial, así como nuestro sistema digestivo no intenta que estemos delgados y atléticos, tan sólo intenta mantenernos vivos aprovechando los pocos o muchos nutrientes que nos brinda aquello que comemos.

Lo mismo hace nuestro Sistema Mental, intenta mantenernos vivos con aquellos estímulos que recibe, utilizando de forma lo más adaptativa posible las respuestas que nos puede ofrecer en forma de Emociones y Sentimientos, fortaleciendo cada vez más nuestro Sistema de Creencias, ese pequeño Sistema que nos marca que red neurológica debe activarse para asegurar tu supervivencia ante un estímulo determinado, alejándonos de esta manera de un estímulo doloroso o acercándonos a un estímulo placentero.

Pero, ¿qué quiere decir esto? Esto quiere decir que nos acostumbramos a reaccionar de la misma manera ante estímulos (o situaciones) parecidas, y a estas reacciones terminamos llamándolas sentimientos y creencias, porque en algún momento esa reacción, ese sentimiento o esa forma de interpretar lo que estábamos viviendo nos permitió sentir placer o alejarnos del dolor.

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