abril 16, 2021

26 de junio 2020

Nunca olvides borrar lo malo y cerrar el día  con lo mejor que te brindó.

Nunca olvides que eres más que tus errores y mucho más que los errores que tu mamá o yo podamos haber cometido contigo.

Nunca olvides que nadie define tu valor más que tu misma y que si te estancas en tu coraje o tu tristeza solo te quitas valor a ti misma.

Nunca olvides ser congruente contigo misma y tus valores aunque a otros les moleste.

Nunca olvides ser humilde para escuchar a todos sin distinción, nadie es ni más ni menos que tu, solo tienen habilidades distintas a ti o un nivel de experiencia diferente y de todos siempre puedes aprender.

Nunca olvides ser honesta aunque otros prefieran la hipocresía.

Nunca olvides que tu luz es tuya para compartir, no para imponerte desde tu enojo ni para seguir a otros desde tu miedo.

Nunca olvides ni minimices tus logros pero tampoco te subas al ladrillo que ellos te ofrecen, son malos consejeros cuando te subes en ellos.

Nunca ayudes a nadie que no quiere ser ayudado, solo te arrastrará a su estado y te hará perderte a ti misma.

Nunca digas nada de quien está ausente que no seas capaz de decirle de frente, eso también es hipocresía.

Siempre da lo mejor de ti y enorgullecete de quién eres, de tu sentir, tus resultados y tu experiencia, ellos le hablarán de ti a los que te rodean más que mil discursos, gritos o súplicas.

Siempre busca crecer.

Siempre busca entender las circunstancias del otro y respétalo hablandole con la verdad de tu sentir y tu experiencia.

Siempre guarda un espacio para soñar y jugar como niña pequeña, aunque otros se burlen, eso tan solo muestra sus carencias no las tuyas.

Siempre recuerda que por muy difícil que sea el día, mañana tendrás una nueva oportunidad.

Siempre recuerda que te amo, feliz día de tu graduación, hoy con eso quiero cerrar mi día. 🙂😉

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