abril 14, 2021

¿Realmente te fallan? o ¿tus expectativas fallaron?

Debemos entender que cada ser humano percibe las situaciones de acuerdo a sus creencias y a su patrón de crianza y el que no sean como tú no es malo, lo malo es querer que sean como tú piensas que deberían de ser, y es ahí cuando llega la desilusión.

Y si te pusieras a pensar que “ no nos decepcionan las personas, sino las expectativas que tenemos sobre cada una de ellas”.

Mira cada persona es como es, tiene su forma de ser, de hacer las cosas, de decidír o de omitir, de crear o destruir, vaya hasta de reaccionar o pedir desde su propio lenguaje del amor.

Mayra es es Licenciada en Derecho y Licenciada en Educación Primaria y Secundaria con una trayectoria de 6 años de docente, creadora de proyectos para adolescentes y adultos como Un Encuentro con el AutoConceptoImportancia de los conocimientos pedagógicos en el CoachingEmociónAmateMaestros enseñando EmocionesJóvenes con Inteligencia Emocional y Cartografía de las Emociones entre otros, actualmente está preparandose como Coach en Gestión Emocional para seguir ampliando su desarrollo profesional.

Debemos entender que cada ser humano percibe las situaciones de acuerdo a sus creencias y a su patrón de crianza y el que no sean como tú no es malo, lo malo es querer que sean como tú piensas que deberían de ser, y es ahí cuando llega la desilusión.

Pero la verdad es que nadie nos decepciona, ellos son como son, hacen las cosas como las hacen, y nosotros somos quienes teníamos una imagen distinta acerca de ellos, pensando que actuarían de tal forma, o que pensaban de tal manera, y nada más falso y erróneo que eso. Insisto, ellos son lo que son, lo errado es lo que pensamos nosotros de ellos.

En ese sentido, hay momentos en los que lograremos empatizar con alguien, colocarnos en sus zapatos, ver las cosas desde su perspectiva y entender, saber a ciencia cierta, qué esperar de esa persona, pero ojo, no siempre será así y de eso se trata la vida y el autodescubrimiento de percibir lo que puedo cambiar y lo que no se debe ni siquiera pensar en cambiar.

Es pues que de esa forma llegan las decepciones y las desilusiones ya que obviamente ellos no pensarán como nosotros, que flojera que así lo fuera y Mira no estás mal que lo pienses, hace tiempo yo creía eso, me tuve que dar de topes para darme cuenta o quitarme la venda de los ojos que cada humano somos diferentes, y que no estaría nada chido tener a alguien que haga lo que quieres que haga; o quizá si no lo sé. Lo que sí se, es que la vida se trata de eso, de tener momentos buenos, malos y peores porque es así como creces, es así como evolucionamos.

Pero bueno. Si queremos evitarnos desilusiones, dolores, tristezas innecesarias, no nos tomemos nada a pecho, no nos fusionemos con las personas, no creamos que son para siempre, recordemos que todo en la vida es prestado, y lamentablemente, así como vienen, así se irán. Soltemos las expectativas, dejemos ser lo que es, agradezcamos lo vivido, y cuando esa persona ya haya cumplido su ciclo en nuestra vida, dejemos ir y aceptemos que no manejamos las situaciones, que somos meros expectadores y aprendices, que sin importar lo que pase, están destinados a seguir su caminar.

Pero sobre todo recuerda que aunque duela, fortalece, que aunque pierdas estas ganando, que aunque falles aprenderá una forma de no seguir haciendo las cosas, una vez dije… me caigo, me levanto y me vuelvo a caer… aquí lo importante es volverse a levantar.

Porque no sabes cuando te acuestes y ya no te levantes mas y entonces ¿todo lo que dejaste de disfrutar valdrá la pena?

O mejor vale la pena vivir en libertad, dejar que se quede quien se quiera quedar u dejar que se vaya quien se tenga que ir.

Porque realmente nadie te falla… fallan simplemente tus expectativas.

Puede que te hayas perdido

A %d blogueros les gusta esto: