abril 16, 2021
En muchas ocasiones la felicidad se nos escapa de las manos, llega un momento en que todos la buscamos y pensamos encontrarla en el dinero, en la salud, en el amor; pero sin duda alguna fallamos en algún momento de nuestras vida, por el cómo queremos definirla y encontrar su significado, si ni siquiera llegar a describir ni a la mitad lo que realmente es.
Mayra es es Licenciada en Derecho y Licenciada en Educación Primaria y Secundaria con una trayectoria de 6 años de docente, creadora de proyectos para adolescentes y adultos como Un Encuentro con el AutoConceptoImportancia de los conocimientos pedagógicos en el CoachingEmociónAmateMaestros enseñando EmocionesJóvenes con Inteligencia Emocional y Cartografía de las Emociones entre otros, actualmente está preparandose como Coach en Gestión Emocional para seguir ampliando su desarrollo profesional.

En muchas ocasiones la felicidad se nos escapa de las manos, llega un momento en que todos la buscamos y pensamos encontrarla en el dinero, en la salud, en el amor; pero sin duda alguna fallamos en algún momento de nuestras vida, por el cómo queremos definirla y encontrar su significado, si ni siquiera llegar a describir ni a la mitad lo que realmente es.

Si me pongo a recordar momentos de felicidad debo remontarme a mi infancia. La Felicidad que sentí en mi primer piñata de pato, o cuando fui reina de la primavera en el jardín de niños; felicidad fue cuando llego mi hermano a mi vida, cuando me enseñaban  mi boleta cada año y ver mi gran promedio; felicidad fue cuando mi abuela venció el cáncer, cuando mi mamá lucha y vence día con día al lupus; felicidad es ver a mi papa sano o cuando agarro a mi novia de la mano.

Hay que recordar que la Felicidad casi siempre aparece como resultado de nuestras acciones. Si obramos mal es muy difícil que alcancemos un estado de plenitud como lo es la Felicidad. Sentir envidia o rencor por el bienestar de los otros, aleja totalmente de nuestro lado la posibilidad de ser felices.

Entonces ¿la felicidad está en las cosas o en lo que hacemos con esas cosas?

La verdadera Felicidad se siente y se comparte.

Si bien aconsejo más disfrutarla cuando aparece, que analizarla, no es malo en ciertos momentos hacer ambas cosas, pero tampoco hay que despertar pensando en buscar la felicidad, no es algo que para mi sea bueno porque es cuando nos perdemos en el camino, intentando alcanzar la meta, sin disfrutar los obstáculos que nos hicieron llegar a ella.

Benjamin frankiln decía: “La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.”  Entonces ¿Qué esperas? haz de esas pequeñas cosas que ocurren tus herramientas para salir adelante: disfruta el calor aunque sientas que se te pega toda la ropa; disfruta el encierro aunque tu familia te tenga loca; disfruta a tu pareja con todo y las pequeñas, grandes o tontas peleas; disfruta respirar que es producto de un trabajo de tu cuerpo; disfruta las lágrimas que son la manera en que tu cuerpo sana y suelta lo que no necesita.

Yo hace algunos meses te podría haber dado el mejor consejo o te podría decir mi experiencia un poco camuflada, de una felicidad falsa; no fue hasta que la vida me dio de dos sopas: o seguir fingiendo ser feliz o dedicarme a ser feliz; o seguir poniéndome la venda en los ojos para dejar de ver lo que tenía enfrente de mi o literalmente perder la visión por un padecimiento físico que hasta la fecha es al que le agradezco, porque aunque empecé a perder la vista fue cuando más rápido inicie a ver el mundo que me rodeaba y fue como llegue a la conclusión de esto que te quiero compartir:

  • La felicidad no está condicionada a situaciones externas.
  • La felicidad no es solo estar pensando en lo infeliz que somos por el que las cosas nos salgan mal.
  • La felicidad no es limitarse hacer algo por el que dirán
  • La felicidad no se encuentra en un libro, pero si ayuda a que te encuentres contigo mismo
  • La felicidad si es responsabilizarnos de nuestros actos, para  echarnos una ojeada a nuestro libro de vida y saber que debemos seguir haciendo y que tenemos que cambiar.

Porque ser feliz es un estado permanente del ser humano que muchos tienen activado en modo automático…. Y que sería mucho mejor si lo ponemos en modo manual y empezamos hacernos cargo de la misma, disfrutando lo peor, lo mejor y lo que está por venir.

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