abril 16, 2021

12 de agosto 2020

En el mundo existen tres tipos de personas, aquellas que viven de sus resultados, aquellas que viven de la mentira y la manipulación y aquellos a quienes ni siquiera vale la pena considerar.
Roberto Urby, cursó estudios en Ingeniería en Sistemas Computacionales y Psicología antes de certificarse como Coach de Vida Personal y Empresarial por TeamLeader CDH en Guadalajara, Jal., Capacitador certificado por el CONOCER en Diseño, Impartición y Evaluacion de cursos de Formación de Capital Humano con 14 años de experiencia en diseño e Impartición de cursos Vivenciales y Empresariales, autor del ensayo «Cómo alcanzar los Sueños: Breve guía para aplicar la Ley de la Atracción y entender nuestro Sistema de Creencias», creador del programa de Formación de Postulantes para profesionalizar la formación como Coach en Gestión Emocional y CoCreador del sistema Juvenil Integrado: Inteligencia Emocional para Adolescentes exclusivos de CreeySe

En el mundo existen tres tipos de personas, aquellas que viven de sus resultados, aquellas que viven de la mentira y la manipulación y aquellos a quienes ni siquiera vale la pena considerar.

Así las primeras trabajan desde sus sueños y metas, realmente se dedican a buscar sus áreas de oportunidad, defienden aquello que les ha costado, toman acción y reinventan su mundo.

Las segundas contaminan lo que pisan con hipocresía y mentiras, no dudan en sólo buscar saciar su enfermo narcisismo y necesidad de reconocimiento, inclusive simulando ser mártires incomprendidos cuando sólo son inadaptados aun en sus círculos más cercanos.

Finalmente el tercer tipo de personas pareciera que viven de la carroña que dejan los segundos, no temen morder la mano que los alimentó o que los apoyó, son quienes se volvieron timoratos sin decisión en busca del mejor postor para prostituir su Ser en la ilusión de que les hagan sentir importantes; meras sombras sin juicio propio, títeres deformes psicológicamente sin autoestima ni auto valoración.

Los primeros son aquellos que Steve Jobs definía como los locos, aquellos capaces de cambiar al mundo y son el grupo más pequeño de los tres.

Los segundos son aquellos a quienes Facundo Cabral llamaba los pendejos, aquellos a quienes hay que temer por su capacidad para dañar lo que les rodea y es el grupo más grande.

Los terceros son aquellos que siguen a los pendejos, y a ellos, a ellos ni siquiera vale la pena considerarlos.

Y tú, ¿a qué grupo perteneces?

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