abril 16, 2021

12 de noviembre 2020

El miedo al fracaso nos motiva a trabajar duro y una vez que recibimos una recompensa (ya sea económica o no), esta recompensa al final nos proporciona una cierta "alegría"...

El miedo al fracaso nos motiva a trabajar duro y una vez que recibimos una recompensa (ya sea económica o no), esta recompensa al final nos proporciona una cierta «alegría»; la codicia y el deseo nos hace pensar en todas las cosas maravillosas que podemos conseguir si seguimos trabajando aún más duro para conseguir mayores recompensas que nos brindará una mayor «alegría». Esto nos hace que aprendamos a reaccionar sin pensar, en lugar de aprender a enfrentar el miedo que nos genera la idea de quedarnos sin esa recompensa. Reaccionamos emocionalmente en vez de utilizar nuestra mente.

La «alegría» que proporciona esa recompensa, a menudo, dura poco y pronto necesitamos más para seguir sintiéndonos alegres. Esta «alegría» se convierte en una trampa ocasionada por dos emociones: miedo (a perder esa «alegría») y codicia (por buscar una mayor cantidad de «alegría»)

Debemos aprender a utilizar este miedo y esta codicia a nuestro favor, para lograrlo debes observar tus emociones, en vez de reaccionar ante ellas. Tus emociones construyen tus pensamientos y tus pensamientos terminan formando tus creencias.

Es importante que descubras qué creencias tienes del éxito para conocer dónde está el problema para que no puedas ser exitoso. Si crees que el éxito acarrea problemas y envidias, te instalaron ese deseo de evitarlo. Si crees que es útil, pero no necesario, te instalaron ese conformismo.

Tienes que dejar a un lado tus creencias personales respecto al éxito. Es como con el dinero, empieza con una creencia básica: El dinero SÍ trae la felicidad, deja de pensar que el dinero no trae la felicidad, ese es un pensamiento de pobre. EL DINERO SI TRAE LA FELICIDAD Y SÍ ES NECESARIO. Repítete esto todos los días. Es obvio que si desconoces algo, no hablarás de él. Sólo te acostumbras a hablar de aquello que conoces, y eso es lo que atraes a ti. Si piensas en carencia, atraerás carencia, porque para eso estás preparado. Pero si piensas en riqueza, atraerás riqueza, pues te estas preparando para eso.

Debes tener también presente otro punto: Cuando eres capaz de no ceder ante tus emociones retrasas tus reacciones y puedes pensar en cómo tomar acción, cuando solo reaccionas no actúas, solo deseas, y desear algo sin  hacer nada para que suceda es característico de los fracasados, la fe no funciona si no hay acción de por medio. El éxito proviene del alma, de la energía que la pasión inyecta a lo que haces. Precisamente por eso es imposible obtener lo que deseas con una simple visualización de lo que quieres.

A partir de este día comienza a identificar esas creencias de fracaso y cámbialas por creencias exitosas, a partir de hoy deja de desear y ponte a hacer algo para que sucedan las cosas que quieres.

La mayoría de la gente subestima la motivación para lograr un cambio. Si te sientes lo suficientemente emocionado para cambiar empezarás a hacerlo, sin embargo se debe ser consciente de que no siempre es posible sentirse positivo y motivado, muchos de nosotros intentamos bloquear o evadir sentimientos negativos, y al hacerlo negamos todo una gama de emociones que nos son necesarias.

Tony Robbins lo enmarca de ésta manera: «Si no estás creciendo, estás muriendo» No hay duda de que él es adicto al crecimiento, se mantiene obsesivamente enfocado en aprender, entender y mejorar, desde sus finanzas hasta su juego de polo. Pero, honestamente, crecer no necesita cambios masivos 24/7, para muchos de nosotros se trata de nuestra rutina diaria.

Crecer se puede tratar de tomar riesgos, aprovechar las oportunidades y ponernos a nosotros mismos en una situación que tal vez nos saque de nuestra zona de confort; pero también se puede tratar de encontrar las maneras de volvernos una mejor versión de nosotros mismos cada día. Cuando te descubras procrastinando o evadiendo el empezar con lo que sabes que debes hacer voltea hacia dentro de ti y nota como te sientes. Hazte consciente de lo que pasa en tu interior y cómo te está afectando, en lugar de estar siempre viendo hacia el exterior, hacia los que te rodean.

Cuando miramos personas exitosas muchas veces los vemos como seres afortunados, pero no siempre es así. Nuestra infancia él es tiempo en que nuestros pensamientos, creencias y perspectivas se desarrollan. Así que muchas veces el experimentar tiempos difíciles, con pobreza económica, necesidades y muchas veces desesperación puede afectar la forma en que vemos la vida, creando creencias limitantes para nosotros mismos y para lo que podemos lograr, y eso nos pasa a muchos de nosotros. Sin embargo todos tenemos la oportunidad de decidir cómo queremos ver a nuestra vida, si permitimos que las experiencias negativas nos derriben o creando la determinación para hacer las cosas mejores para nosotros mismos. Para hacerlo en lugar de rechazar o evadir tus emociones negativas, debemos tan sólo obsérvalas, identificando los pasos más pequeños que podríamos hacer para mantenernos en movimiento y poniendo toda nuestra energía en esos pequeños pasos, para de ésta manera desarrollar una confianza en nosotros mismos.

Debemos centrarnos en que un sentimiento no es algo para sentir temor, es tan sólo algo pasajero, que se detonó por tus recuerdos y tus creencias, y eso hace que algunas cosas te metan «en la ola» de lo que quieres, mientras otras «te sacan de ella». La Auto-Motivación y la Auto-Determinación es algo que todos llevamos dentro, pero que muchas veces es difícil mantener cuando las cosas no pasan tan rápido como quisiéramos. Te equivocarás? claro!, no es un proceso lineal, existe aprendizaje, errores, traspiés, finales y comienzos en el camino. Así es como la vida funciona, intenta ser menos perfeccionista y más agradecido con tu esfuerzo.

Nunca asumas que el éxito de alguien es lo mismo que la felicidad. Deja de compararte con otros para ver lo que falta en tu vida, en lugar de eso ve la abundancia que hay al rededor, sin importar que tan pequeña sea, y siempre recuerda que ayudar a que otros encuentren esa fuerza y esa felicidad es una parte importante de tu propia felicidad.

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