abril 14, 2021
Tú mismo te dices ¡tengo que cambiar! Y te preguntas por que no puedo cambiar, haces todo lo que te dicen, les todos los libros posibles de autoayuda, acudes a muchos talleres de desarrollo personal y ¡oh! Desgracia sigo sin cambiar...

por M.C. Leticia Rivas Serrano

¿Te has dado cuenta, que no te va bien en la vida? ¿Que las cosas no te salen como tú quieres? Las personas que te quieren te dicen que ¡tienes que cambiar! Tú mismo te dices ¡tengo que cambiar! Y te preguntas por que no puedo cambiar, haces todo lo que te dicen, les todos los libros posibles de autoayuda, acudes a muchos talleres de desarrollo personal y ¡oh! Desgracia sigo sin cambiar, por qué pasa esto, ¡simple! es por todos los aspectos que tenemos reprimidos, por ese mal que tenemos dentro de nosotros; son todas esas cosas que de manera consciente o inconsciente hemos hecho mal y nos arrepentimos de manera inconsciente de esto, pero no somos capaces de enfrentarlo, porque nos vamos a dar cuenta de quien somos realmente y esto nos asusta y se llama miedo.

¿Por qué ese miedo nos causa tantos problemas?, la respuesta es por que negamos toda esa parte mala de nosotros, todas esas conductas, pensamiento o actitudes malas o reprimidas que tenemos y lo peor del caso es que tenemos siempre una excusa para justificarlo.

¿Qué podemos hacer con todos esos aspectos negativos que tenemos?; lo primero y más importante, es no negar que tengo esas malas conductas, pensamientos o actitudes, es aceptar que tengo todo eso malo, que siempre tenemos y lo negamos; lo importante aquí es aceptar que tengo eso malo y aceptarlo, darme cuenta de esto y enfrentar esa especie de demonio que llevamos dentro, aquí, la pregunta importante es ¿Cómo? Primero, darnos cuenta de manera consciente de nuestras malas conductas, pensamientos y actitudes. Segundo, confrontarlas, Tercero, dialogar con ella, por último, reapropiarme de ellas.

¿Cómo me doy cuenta de mis malas conductas, pensamiento y actitudes?, todos sabemos que está mal en mí y no quiero aceptar, si no lo sabes, analiza en que te está yendo mal, porque, si no te salen las cosas como quieres es porque no las estás haciendo bien; otra manera de saber que hago mal,  es, escucha que te dice la gente acerca de tu comportamiento, principalmente, aquellos que te quiere, esto nos molesta mucho y por eso que nos molesta mucho es porque es una verdadera realidad.

Confrontarlas, como confrontar mis malas conductas, pensamientos y actitudes, es ver realmente quien eres, no lo que quieres ver, es ser capaz de aceptar quien eres realmente, tal como eres, una reflexión seria de quien soy, estar abierto a aceptar quién soy, me va a doler sí, pero hay que aceptarlo y eso que me duele, porque,  es lo que tengo que enfrentar.

Si tú te estas justificando y explicándote del porqué de tu mal comportamiento, no lo estas confrontando. Confrontar es aceptar conscientemente que de tu comportamiento está mal y, si no lo ves, otra vez escucha a las personas que están a tu alrededor y te quieren, eso que te dicen o cómo actúan contigo, es lo que tu tienes que cambiar.

Dialoga con esas conductas, pensamiento y actitudes, platica contigo, de ¿por qué tienes esas actitudes?, ¿qué es lo que te tiene así?, ¿por qué no sales de esa situación?, si no encuentras respuestas platica con alguien que te de una retroalimentación adecuada.

Apropiarte de tus conductas, pensamientos y actitudes, es lo mejor que puedes hacer, consiste en reconocerlas y utilizarlas adecuadamente, si son socialmente aceptables utilízalas para hacer cosas positivas por las personas que te rodean, por otra parte, si no son socialmente aceptables utilízalas para que aprendas a manejar la tolerancia y la paciencia contigo mismo, pero principalmente el auto control.

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